Ale Aguilar Moreno

Hiede

Hiede en el aire

encima de mí.

Quema esta ansiedad.

Huele a podredumbre,

a puro sufrir y sufrir.

Duele al contacto con mi nariz,

escuece y me recuerda que

un día más debo vivir.

 

Aunque no tenga remedio,

debo fingir ser feliz,

agradecida con lo que sí tengo

y no ser desdichada por estar así.

 

¿Cómo curo una herida

que no se ve por fuera?

¿Cómo explicar este sentir?

 

Llevo toda la vida viviendo a cuestas,

soportando incluso reír.

Cada día es más tormento.

Ya no puedo seguir.

 

Dime, ¿cómo sano algo

que por dentro

está tan podrido y gris?

 

Aniquilar cada letra,

cada párrafo sin definir,

consciente de que esto marea,

mejor lo termino así,

antes que el lector sienta lástima

e insista en lo bueno de existir,

aunque esta poeta

solo quiera alejarse de aquí.