El Catrín

Pasionaria

 

Naciste como botón de invierno,

luchando con sépalos de brío,

ante el rosal que abrazó con hierro

y el colibrí que sembró el olvido.

 

Creciste en un vivero de ortigas,

y un granizo quemó tu inocencia;

pero de tus hojas mortecinas

brotaste con zarcillos de fiera.

 

Floreó tu corola entre la niebla

hacia el estío del primer amor,

y aunque su cierzo rasgó tus hebras,

en tu fruto hallaste guía al sol.

 

Sangró tu vientre hasta la agonía;

yo era frágil brote y tú, flor rota.

Le hablaste con ruego a mi semilla

y así nos abrimos a la aurora.

 

Te convertiste en néctar y raíz,

cuando mi andar era solo intento,

invernando tus sueños de abril

y abrazando abrojos en silencio.

 

Hoy despliegas tu viva corona,

tu enredadera se teje al viento;

rompiendo las macetas que amoldan

y escalando las cercas del huerto.

 

Es tu aroma, mujer pasionaria:

un tropical hechizo indeleble,

una sonrisa que busca el alba

y un rojo fuego que reverdece.

 

Tus pétalos secará el otoño,

y un día en polen se volverán;

mas tu savia de rebeldía y gozo,

en mis hebras vivirá, mamá.

 

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20 de octubre de 2026

Ciudad de México 🇲🇽