Felipe de la Mata

TU SOMBRA YA NO CENA CONMIGO

Las paredes de mi casa
dicen tu nombre
cada vez más quedo

y comienzan a olvidarlo.

Mi gato,
que tanto te quería,
ya no te reconoce.

A veces,
tu voz vuelve al pasillo,
como si no supiera irse.

Hay quienes ya dudan
de que existieras.

El sillón,
que aún guardaba tu forma,
empieza a ceder al polvo.

Ahora sé
que la ausencia
tiene cuerpo.

Y a veces
usa el mío.

Hoy es tu cumpleaños.

Tu sombra ya no cena conmigo.

No sé
si te fuiste
o me dejaste.

Si es un paréntesis
o un final definitivo.

Si más allá
aún queda algo de nosotros.

No quiero saberlo.

Todavía.