Lincol

ENTRE EL PECADO Y EL DESEO

 


Si tan solo supieras
que no hay madrugadas
donde la mirada
desnuda la distancia
entre el pecado
y el deseo
de rozar tu piel,
entenderías
mis labios recorriendo
las curvas de la tentación
perdiéndose por tu cintura,
rendidos de pasión.


— LMML