Te amo profundamente, pero hoy te digo adiós. Basta de fingir que
no me duele el calvario en que se ha convertido nuestra relación.
Renuncié a tantas cosas para darte gusto, que incluso olvidé sonreír.
Eres todo mi mundo, pero hoy me despido de ti. Me cansé de pretender que
somos la pareja perfecta cuando realmente en nuestra vida todo ha sido gris
y no color de rosa. Viví tan solo para ti y olvidé que yo existía.
Eres el faro de mi vida pero hoy me alejo de tu vera.
Por mucho tiempo ignoré los consejos y advertencias de amigos y familiares, hundiémdome
por propia voluntad en el lacerante pantano del dolor y la humillación, enceguecida
por un falso concepto de amor. Me libero de la crueldad de tus garras y emprendo
un camino donde no estás invitado, por eso te digo: olvídame y no me busques más.
Vale DGlez.