Werther no murió de amor,
murió de aburrimiento.
Se enamoró de Lotte
que ya tenía novio;
casa,
y sentido común.
Le escribió 200 cartas,
Lotte no contestó 199.
Werther decía:
¡Sufro!
¡La naturaleza sufre conmigo!
La naturaleza no sufría,
la naturaleza seguía creciendo.
Se puso un chaleco amarillo
para verse trágico.
Solo se veía como un limón deprimido.
Alberto le dijo:
— Amigo, consíguete un oficio.
Lotte le dijo:
— Amigo, consíguete una vida.
Werther no entendió.
Se fue a llorar a una roca.
La roca tampoco le contestó.
Fin.