Luz del amanecer en cada despertar de mi corazón,
donde guardo la sensación
del fresco de tus labios
y el deseo de que los míos recorran los tuyos.
Alumbras con tu mirada cada mañana,
desde ese lugar que habitas en mi alma,
donde solo encuentro la calma
en la certeza de tu existir.
Única, como solo tú sabes ser,
inundas mi ser con esa presencia
que solo tus ojos pueden reconocer
en la mirada de quien te ama.
Razón de mis razones,
reina de corazones,
as que gana mis batallas,
espada que desarma mis temores
y dibuja paz en mi alma.
Anochecer del alma
cuando no encuentro la calma
más que en tu regazo,
que para mí es el ocaso
de pensar que no te tengo aquí.