No me busques como a un bandido,
búscame como a un siervo perdonado
búscame con la simpleza de tus latidos,
como si fuera yo lo mas amado
Búscame con la entereza de tus ansías,
en el fragor de tus sueños mas deseados
Búscame en cada una de tus estancias,
en el relieve de tu busto ponderado
Búscame cuando tu noche se haga larga
y el desvelo se haya dormido en tu ventana
Búscame en tus horas mas amargas,
cuando reniegues del acíbar de tu alma
Búscame en las fronteras y mas allá,
no te limites a buscarme en tus sueños
Búscame en los pliegues de la madrugada,
como si fuera yo tu único dueño
Búscame, no te canses de buscarme,
busca y no preguntes hasta cuándo
Si me buscas, vas a encontrarme...
aquí te voy a estar esperando.