Camino despacio mirando hacia atrás,
buscando las huellas que el viento borrará.
¿Qué es este presente que urge y se va,
si el ayer es memoria y el hoy ya no está?
Nos pasa la vida corriendo tras algo,
midiendo los pasos, temiendo la caída,
sin ver que el silencio nos habla despacio,
curando las prisas, miedos y heridas.
Pararse un instante, mirar hacia adentro,
aclarar la calma que habita en la brisa.
No hay reloj que mande en el claro momento
en que el alma frena... y al fin se divisa.
Que no es el destino llegar de inmediato,
sino comprender el sendero andado:
cada tropezón fue un sabio contrato,
y cada derrota, un nuevo legado.
Respira profundo. Detén la carrera.
El tiempo no espera, pero tú ya estás.
La vida te escucha sincera y entera
cuando te permites mirar... y pensar.
ElTiempoSiTieneReflejo
©Violeta