Yamil Ortega

La luz de tu presencia

Hay un idioma secreto que solo tú conoces,

hecho de miradas que calman,

de palabras precisas en el momento justo

y de un abrazo que siempre sabe a hogar.

​Tu amor no es de grandes discursos,

sino de detalles invisibles, de noches en vela,

de esa capacidad intacta de entender lo que me pasa

incluso antes de que yo alcance a nombrarlo.

​Madre, en cada paso de mi vida

está guardada una enseñanza tuya,

una caricia en el alma que el tiempo no borra.

​Hoy celebro tu existencia,

tu fuerza invencible y ese corazón

que no sabe de límites cuando se trata de amar.

​¡Feliz Día de la Madre!