Estando yo con Inés
acostado en la hierba
y mirando las estrellas
recuerdo, le pregunté
pide un deseo que aquella
parece ser que se mueve
fíjate, como se pierde
entre tantas que están quietas.
¡Que dices Paco de estrellas¡
ni deseos ni placeres
pasa de gilipolleces
y mete mano entre mis piernas,
que si me tiro a la hierba
es, para ver si la metes
o lo mismo lo que quieres
es pasar, y ver cometas.
¡Pero Inés¡ yo te la meto
y he de hacerlo toda entera
pero debes darte cuenta
que si pides un deseo
es mejor porque lo entiendas,
porque verás las estrellas
y también el firmamento
a la vez, que te estremezcas.
¡Calla Paco¡ deja el cielo
que si vine hasta este cerro
no pensé en ver estrellas
así, que pasa de cuentos
porque hace mucho tiempo
que dejé de ser princesa,
toma esto que te entrego
y disfruta, mientras puedas.
Estando yo con Inés
pretendí mirar al cielo
porque en el, mi amor lo viera
le dije que en las estrellas
nuestro amor siempre brillaba
estando sobre la hierba
con la luz, de luna clara.
¡Deja Paco de cometas¡
que se vayan donde quieran
y levántame la falda
que pronto llega la mañana
y mi esposo está que llega,
y ha de encontrarme en la cama
como la esposa que espera
haz ahora, lo que debas.
Las estrellas se quedaron
en el cielo sin brillar
y la luna ha de quedar
con su luz que se ha apagado,
quedarán sin ver la hierba
los luceros y los astros
y allí solos, Inés y Paco
ese amor lo consumaron.
No hay que estar enamorado
ni las estrellas se bastan
ni la luna de los cielos
por consumar el pecado,
no hace falta ser Inés
ni tampoco lo hace Paco
si de amar dos quieren ser
uno solo con sus actos.
Estando yo con Inés
me sobraron argumentos
pues Inés, fue condimento
y el caldo lo puso Paco,
cuando el sol se ha despertado
y las estrellas durmieron
estaba Inés, con su esposo
y Paco, estuvo durmiendo.
Moraleja de este cuento
el alma no puede ver
si el corazón está ciego,
no hace falta ser Inés
ni Paco, quiso quererlo
pues amor no es verdadero
si se usa como infiel
o se da, sin merecerlo.
Estuve yo con Inés
anoche, y las estrellas
nos guardaron el secreto,
mientras hierba se hizo lecho
pecamos por el deber
de amarnos sin desenfreno,
pero eso fue el ayer
hoy, solamente es un recuerdo.