Tal vez algún día conozcas,
Mis 365 motivos para elegirte…
Uno por cada amanecer en el que el sol me despierta y mi corazón encuentra la manera de pensarte.
Otro por cada atardecer en el que el cielo se viste de oro,
Cuando quisiera tenerte a mi lado para contemplar cómo el día se despide…
Mientras descubro,
Una vez más,
Que ninguna puesta del sol es tan hermosa,
Como el instante en que te miro.
Quisiera contártelos despacio,
Sin prisa…
Empezaría por tus ojos,
Porque hay algo en ellos que me roba un suspiro cada vez que te veo.
Seguiría con tu sonrisa,
Esa que es como una pequeña revolución que cambia mis días.
Y después te contaría de tu voz,
De esa forma tuya de pronunciar palabras,
Donde hasta el silencio tiene ganas de quedarse contigo.
Te hablaría de esas cosas que quizá ni siquiera notas,
Pero que en mí dejan huellas imborrables…
Como esos pequeños gestos que te hacen ser tú…
Y esa manera tan inexplicable que tienes de convertir un minuto a tu lado,
En un recuerdo al que mi corazón regresa, una y otra vez.
Pero tal vez cuando llegue a platicarte del motivo 99,
Seguramente me habré perdido en algún pensamiento tuyo.
Porque hay cosas que no se explican,
Simplemente las siente mi corazón…
Como los sentimientos que despiertas en mí,
Esos que no sabía nombrar hasta que te conocí.
Y me inundan esas ganas de acercarme a ti,
Cada vez un poquito más,
De prolongar nuestros encuentros,
Y detener el reloj cuando estoy contigo.
De pedirle al universo que nos regale un minuto más,
Porque he aprendido que al quererte el tiempo no se mide solamente en horas…
Un instante a tu lado contiene más felicidad,
Que un año entero…
Y tu mirada se queda conmigo mucho tiempo después,
Hasta que se convierte en eternidad…
Te elegiré siempre…
En el dorado del sol que se ve al amanecer,
En el incendio de un rojo atardecer,
En la promesa que deja el horizonte,
Y en ese azul profundo de la noche,
Cuando la luna aparece,
Y mi corazón encuentra motivos nuevos para quererte, para extrañarte, para imaginarte…
Y cuando llegue el día 364,
Quizás me quedaré en silencio.
Mirándote con esa ternura que no me cabe en el pecho,
Buscando la manera de explicarte,
Lo que sucede dentro de mí,
Cuando te tengo cerca…
Y entonces comprenderás,
Que el motivo 365 eres precisamente tú.
Por ser tú,
Por ser quien hace posible todos los demás,
Por existir de esa manera tan única…
Por hacer que mi corazón encuentre,
Al fin,
Tantas razones para quedarse.