Era para mí, el último banco del parque del pueblo
pero para ti mi amor era el primero
ese pedazo de cemento era nuestro punto de encuentro
¡ah, aquel banco! que disfrutaba de la sombra de aquel árbol
allí muchas veces acurrucados, las horas volaban, nos amábamos
a veces quietos, contemplando, cómo los pájaros anidaban a sus críos
nosotros anidando sueños, sueños que un día volaron
Era el último banco, el descanso de la abuela
era el banco de consejeros, de añoranzas y sorpresas
era el banco cómplice del dominó de los abuelos
jugaban en la mañana, leían la prensa, hacían guerras
del perro callejero, ese escaño era guarida
de muchas generaciones ha sido sentadera
Es el último banco de un parque cualquiera
cómplice, celestino, cupido que envenena
centinela de todos, testigo de mil problemas
quizás estás desteñido, quizás de ti no se acuerdan
y yo trato de abrazarte, fantasma de mi conciencia
y yo te rindo homenaje, escribiéndote un poema
Yamila Perez
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