WalterDL

SEGUNDA PARA EL CIELO

Podría escribir

cientos de poemas,

pero pocos

serían tan sinceros,

como el que llevo guardado

muy dentro del corazón,

fueron angeles

que llegaron

para enseñarme a sonreír,

cómo nunca imaginé

aprendí a llorar,

pero ahora

no son lágrimas de dolor,

son lágrimas

intensas de Amor,

puras como el sol

que arde y brilla 

en las mañanas.

Pocas veces 

escuche un te quiero,

pero sus actos 

nunca mintieron.

Del cielo sus almas llegaron

y al cielo,

sus almas volvieron,

en un instante sin penas

sus cuerpos durmieron.

 

No escribo para este mundo,

ese poema está escondido

y es como pocos exclusivo,

seguirá estando 

tan vivo y sincero,

y jamás lo entregaré,

en el interior lo llevaré

como el más 

preciado amanecer,

y así aunque pase el tiempo

se que siempre,

los recordaré.