Abuelos prestados por la vida
sacan sus sillas al sol,
recuerdos aterradores de guerra
que por momentos se disipan.
Observan el vecindario,
cuidan nietos del corazón,
diferentes edades e idiomas
que muestran empatía y compasión.
Amor por el prójimo,
respeto por el adulto mayor.
A la rueda, rueda de pan y canela,
música para el corazón.
Rayuela, trompo y tapadita,
aumenta la adrenalina
saltando baldosas flojas
con Graziella y Ondina.
Payana , escondidas y Yo-Yo
comiditas de barro y malvon,
las pizzas de Doña Blanca y
el camión de Ventarrón.
Lahmajoun de Doña María y Don Luis
Caperucita roja y lobo feroz,
Judas de diciembre
sobre el asfalto gris.
El sol se esconde en el atardecer,
es tiempo de hacer deberes
con lápiz de trazo fino
y hojas Tabaré.