Tomi R

A mi hija

A las pocas horas de vida

ya mostraba su genio y valentía,

lloraba ante la incomprensión del mundo 

y se consolaba con determinación y valía.

 

Demasiada sabiduría y sensibilidad 

iban a ser sus compañeras de viaje;

irradiar la luz allá donde fuera

su futura fortaleza y equipaje. 

 

Y aunque el entorno oscuro se vuelve,

tiene la capacidad de aclararlo;

como la gran artista que es

con una sonrisa embellece el retrato. 

 

Siempre me guiará el brillo de sus ojos

cuando sienta que el mundo carece de valor;

siempre pintará mis oscuros pensamientos 

con su increíble paleta de color.