Siento el peso de ser
en el túnel opaco
del resentimiento.
El tiempo
y la muerte,
caminan junto a mí…
Aferrados a mi mano
como sujetos y predicados
arrancados de la hoja en blanco
y vigilantes de mis frases…
No reconozco
en mis restos
de poesía a nadie
y la memoria duerme
en una playa
de un verano inexistente.
Me arrastro
descifrando palabras
entre telarañas
de silencios.
Sin pasado,
soy una mancha
y quedan unas notas
derruidas de lo que fui.
Mi letra agotada
saturada de propaganda
es arrastrada por un viento
carcelario …