Vaya otoño que tenemos, da una sensación rara
pisar las hojas marrón claro o rojas con el calor rociando la cara,
te sientes extraña porque el otoño es temporada de frescor,
no de extremo calor.
El clima anda tan extraviado como muchos seres humanos,
que ante esas inclemencias y variaciones estamos como desorientados.
Con lo que me gusta esta estación y la de la primavera,
ni una ni otra nos han dado lo que esperábamos, las flores brotaron claro,
pero no hubo el esplendor de la total primavera estallando,
y muy pocas mariposas revoloteando,
lo mismo sucede con este otoño tan variado, refresca algo a veces de noche,
pero tenemos otras tan tórridas que te impiden el sueño plácido.
Vaya otoño nos llego, estamos a casi final de mes, y dicen asomará ya el fresco
con lluvias torrenciales, de eso si hemos tenido, y con graves inundaciones,
de una de esas inundaciones pude adoptar la gatita IRIS que tengo,
porque la riera se desbordo de manera extrema y ella sobrevivió, su mama murio.
Espero poder disfrutar de esta estación otoñal que tanto me agrada
admirar los árboles como se desnudan y otros árboles se visten de gala,
con sus colores rojos bajo el sol que los hace brillar con ganas.