Jesús Ángel.

Más vivos que nunca.

 

 

Por haber muerto en vida

y, como el ave fénix,

renacer de sus propias cenizas…

 

Más vivos que nunca.

 

Por ser aquello que brota de sus entrañas,

forjado en cada derrota y en cada victoria,

 

en cada cicatriz y en cada herida,

tratadas con el acero noble

de su alma inquebrantable…

 

Más vivos que nunca.

 

Y por ser espíritus libres,

sin ataduras ni cadenas,

emancipados y autodidactas…

 

Más vivos que nunca.