Danzo en el alba
plegada de esperanzas;
la otra mitad del Mundo
dormita
alegrías y pesares...
Tus manos de luna
me acarician
soñando...
La soledad ha huido
de mis días...
imagino el dulzor
de damasco
de tu boca
que me enbriaga
despertando...
Me hago
pequeñita,
frágil
gota de rocío
y navego hasta vos,
en mi barca
hecha de sueños
y de esa lágrima salada
que vos sabes...
Y los fuegos de la Vida
y los mármoles fríos
de la Muerte
desaparecen,
lenta,
sin prisa,
entre tus mares,
entre tus caricias
que pronto no serán
lejanos...
(Patricia)
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