Libera tu capacidad para prosperar:
estaba ahí, esperando solo a que la llamaras.
No te faltaba talento: te faltaba orden;
no te faltaba sueño: te faltaba brújula;
no te faltaba voluntad: te faltaba claridad.
Al liberarla, descubres que puedes más de lo que imaginabas,
que lo difícil se resuelve paso a paso,
que lo complejo se ordena con método,
que lo que parecía lejano… se acerca cuando avanzas con firmeza.