Ya declina mi amor los sobresaltos
que unían a mi piel tu piel artera;
la razón de la sangre me acelera,
huyendo del lugar de tus asaltos.
Bien sé que nuestro amor es hoy estío,
conozco las veredas del olvido
que un viento favorable ha permitido
virar mi rumbo en este desafío
Ya los días se han vuelto desengaños;
tu presencia y tu ausencia fueron llamas
que quemaron mi vida con retamas.
Y, al final del camino y sus peldaños
hallaré las verdades sin soflamas
tras el fuego y las sombras de los años
JOSE ANTONIO GARCIA CALVO