Se necesitan dos para este juego,
una alianza de oro o de caramelo;
indiferentemente el mismo anzuelo,
más peligroso que jugar con fuego
Jóvenes promesas, maduros líos;
más grande la emoción que el compromiso,
por unos años es el paraíso,
hasta que el dulzor se vuelve un hastío
La regla ahora es llevar la contraria
y encerrarse como el rey del castillo
cuando la actitud es la de un bufón
Ha fallado la comunicación;
la ley del hielo es para los chiquillos
que juegan al amor en secundaria