Angela Almonte

Naufragio & Esplendor

NAUFRAGIO & ESPLENDOR 

​Toda mi vida pensé que sabía lo que quería

y buscaba en el amor.

Pensé que tenía claros mis objetivos y gustos personales,

pero las decisiones que tomé en mi vida

me redirigieron a otro camino,

en el cual apareciste tú.

​«Me gustan altos», decía, y eras lo contrario.

Quiero un hombre súper masculino...

y joder, tenías más educación y etiqueta que yo.

Así fue fluyendo la marea de un sinfín de cosas

que no te hacían encajar en el perfil del hombre ideal...

pero no lo pude evitar,

a mi corazón lograste entrar.

​Cuando quise detenerme en la orilla

y poner resistencia para no entrar

ni dejarme arrastrar por las olas,

que con gran fuerza intentaban llevarme a la profundidad...

comprendí,

comprendí que hacía mucho tiempo ya no estaba en la orilla,

era solo que no lo quería aceptar.

​Pero algo más fuerte que mi resistencia

me llevó al plano inicial,

algo que me costó —y me cuesta— aceptar:

porque tu estadía fue tan especial,

que no acepto que fue motivada por una ilusión y nada más.

​Lo tengo que aceptar,

porque ahora entiendo que no es mi culpa

que no tengas la capacidad de poder manejar

un amor con tanta vulnerabilidad.

​Y al final, la herramienta que el universo decidió utilizar

para hacerme desarrollar mi inteligencia emocional

y llevarla a su máximo esplendor

fue entregarle mi corazón a alguien

que nunca entendió ni siquiera la definición de esta.