Obsesióname, enamórame con esa mente tan perversa,
quiero que cada beso tuyo sea una invitación
a desear el manantial de tu cuerpo.
Envenéname la boca, la garganta, con tu lengua tan sabrosa, deja todo tu veneno escurriéndose en mi piel.
Conviértete en mi adicción, en ese vicio, en esa droga
que ni rogando de rodillas pueda dejar de beber.
Ese veneno me gusta, ese trago es delicioso, puede embriagarme de amor hasta perder la cabeza.
En el amor soy perversa, soy talismán, soy violenta, me gusta hacerte llorar con llantos descontrolables.
De pasión soy indomable, soy fruto de lo prohibido; si quieres jugar conmigo, ven a apagar esta llama.
Si de verdad quieres estar conmigo y si eres tan valiente, mírame de frente, dime todo lo que sientes.
Ven a comer la manzana, fruto de lo prohibido, no necesitas permiso para amansar a esta fiera sin filtros ni restricciones.
Y después de lo vivido seguiré pidiendo más, pues soy insaciable; en el amor yo no entiendo de leyes ni prejuicios, soy como un río salvaje, una corriente ingobernable.
Soy como fuego en la arena, soy volcán tirando lava, ya no sigas demorando y ven a apagar esta llama.
Copyright. Todos los derechos reservados por la Autora: Elizabeth Franquiz 📝