Juan Antonio Quiroga

Tu mirada

Suspendida en mis brazos, tu mirada,

el foso luminoso en que me arraigo,

me inclino ante ella y doblemente caigo.

Solo abrázame, niña encandilada.

 

¿Indagas la vastedad desplegada?

¿La libertad o el peso que sustraigo?

De sueños y dilemas te distraigo,

sigue pensando, niña, acurrucada.

 

Un bosquejo que al paso se acuarela,

fantasías o cuentos de ilusión;

tu mente alada al infinito riela.

 

Prisionero en tus ojos de carbón,

de mi mirada, espejo que revela

esclavo perpetuo, mi corazón.