Espantapájaros

Otra vez

Soñó con abejas

No supo qué aguijón
lo mordió.

Pensó que la fuga
sabría a miel.

Miró desde el borde
su interior:
una habitación desalojada.

Diez dedos
aferrando el vacío.

Nadie se despide
de lo que drena.

Yo, otra vez.