Marcos Reyes Fuentes

Réquiem para un alba.

Y van los buitres callados,

así extendiendo sus alas

Escondidos en las sombras

de las vidas que no hablan

 

Son los recuerdos vividos

O son los verbos que estallan

Entre los niños heridos

O los muertos  en batallas

Esos que no  escogieron

Ya no ser  jamás al alba.

 

Y van los buitres callados

Jalando gatillos  de oro

De un arma al que le  sonríes

Sin presagiar el mañana

Las que vomitan miserias

De gentes que no tienen alma.

 

La tinta no borra el llanto,

la luz no esconde la herida,

queda el testigo en la sombra

pagando el precio que ladra.

 

Al alba se va el poeta,

al alba el ojo se calma,

pero el buitre sigue alerta

robándonos las mañanas.

@Mrey.