Y van los buitres callados,
así extendiendo sus alas
Escondidos en las sombras
de las vidas que no hablan
Son los recuerdos vividos
O son los verbos que estallan
Entre los niños heridos
O los muertos en batallas
Esos que no escogieron
Ya no ser jamás al alba.
Y van los buitres callados
Jalando gatillos de oro
De un arma al que le sonríes
Sin presagiar el mañana
Las que vomitan miserias
De gentes que no tienen alma.
La tinta no borra el llanto,
la luz no esconde la herida,
queda el testigo en la sombra
pagando el precio que ladra.
Al alba se va el poeta,
al alba el ojo se calma,
pero el buitre sigue alerta
robándonos las mañanas.
@Mrey.