Angel Samuel

Cuchillo oxidado

La sangre escurriendo en mis manos,

besando los labios de la muerte.

¿Por qué disfruto tanto estos asesinatos?

Unos gritos bonitos e incesantes.

 

Como la gente tan solo parece presa

 en sus propios ojos, dientes y piel.

Aunque aquel hombre santo reza,

es fiel y lo desmembraré; soy cruel.

 

Esa es la palabra que me define:

un ser que mata sin un sentido,

hasta de la tierra los confines,

pues soy demasiado querido.

 

Me gano simpatía con palabras

y me robo corazones con frases,

para asesinar de formas macabras,

con una letalidad que amases.

Autor: Samuel Fuentes