Confúndete todo lo que quieras, que por mi parte y a mi manera siempre estarán las puertas abiertas.
Confúndete lo que quieras, amor, que tú me has dado plenitud de sobra y puedo vivir sin ti todavía algunas horas. Confúndete y confúndeme, pero no olvides el camino para volver.
Ven, que aún nos faltan tantas cosas por hacer; ven, vamos a un lugar en donde nuestros corazones quieran volver; ven, rompe mi amargura, regrésame la calma y, de paso, regresa a mi cama.
Amor, hazme feliz con solo una mirada y sabré que la espera habrá sido recompensada.
-Fernanda