María...

ANOCHE...

Anoche cuando dormía soñé contigo Machado,

y cogiendo uno de tus versos, mi corazón se sintió aliviado.

Con tu permiso me quedo con tu encabezamiento,

y anoche cuando dormía te hablé con gran sentimiento, te dije;

Que tengo heridas que no curan de momento, y duelen, pesan como el cemento.

Anoche hablé contigo, me mirabas sonriendo, y me dijiste bajjto;

Llora, ríe, escribe, sueña, ama a tu hija y a tus amigos, y si ya no tienes familia,

no te entristezcas, ellos desde donde están te han de enviar mil energías intensas,

te concedo el permiso de coger lo que desees de mis versos, y así hablaremos

te contestaré como si fuera tu padre, tu hermano o un amigo muy amado.

Anoche cuando dormía soñé contigo Machado, y te di las gracias,

pues sentí mi alma y corazón aliviados.