bohemiopuro

OJALÁ

OJALÁ

 

Ojalá ese amor me perteneciera,

sin que el destino, en sus caminos,

ponga una encrucijada entre los dos

y nos aparte de aquello que soñamos.

 

Te vi una tarde, triste y sola,

con esa mirada firme y decidida;

y aunque parecías cargar tus heridas,

seguías caminando, luchando a tu manera.

 

No sé qué pasaba por tu alma,

ni qué secretos guardaba tu silencio;

solo recuerdo aquel momento

en que tu presencia llamó a la mía.

 

Te vi insistir sobre tus pasos,

sin rendirte ante ninguna circunstancia,

y quizás fue aquella fortaleza

la que despertó en mí tanta esperanza.

 

Cuando te vi por primera vez,

no vi una actriz de Hollywood,

ni una estrella del teatro popular;

vi una mujer de carne y hueso,

real, cercana,

con una sonrisa difícil de olvidar.

 

Y fue tan sencillo aquel instante,

tan inesperado aquel sentimiento,

que sin saber cómo ni por qué,

te fuiste quedando lentamente

en mi mente y en mi corazón.

 

Ojalá el destino no nos vuelva

una encrucijada imposible de cruzar;

ojalá algún día nuestros caminos

sepan encontrarse sin tener que buscarlos.

 

Y si la vida decide otra historia,

también sabré respetar su decisión;

porque hay amores que nacen en silencio

y aun así dejan para siempre

una canción dentro del corazón.

 

Ojalá…

que el tiempo escriba lo que tenga que escribir;

y si algún día volvemos a encontrarnos,

que sea porque la vida quiso

que nuestros corazones

volvieran a coincidir.

 

- El bohemio puro.