Inspirado en la famosa frase «Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos», que, según la IA, «no fue dicha por el presidente Porfirio Díaz, sino atribuida popularmente a él, aunque en realidad fue escrita por el escritor y periodista Nemesio García Naranjo, que la plasmó en un artículo publicado en el diario El Heraldo de Chihuahua el 3 de diciembre de 1962, atribuyéndola a su vez a comentarios escuchados de un sacerdote jesuita».