Aún no llega
la voz amada
la palabra esperada
Y nunca dicha.
No aparece aquel beso
redentor de la vida.
Tu nombre ya no suena
en las bocas del tiempo.
soy un árbol de otoño
que suplica que alguien
vista sus mustias ramas.
Yo te espero y no llegas;
abrazo tu recuerdo
como el amor que anhela
su brillosa mañana.