Carlos Baldelomar

+ EPIGRAMA II +

Supo el bar que ya no querías mis palabras.
Aquello que juré borrar del papel
se lo grité borracho a un amigo.
Esa misma noche
quemé sobre la barra los poemas
que te hice.

Nos corrieron del bar.

Ahora vos te quedaste sin versos
y todos esos borrachos
se quedaron con tu nombre.