(Que nadie escupa sangre para que el otro
Viva mejor).
Que nadie se rompa
Que nadie se doble
Que nadie se niegue
Que nadie se esfume
Que todos brillen
Que todos sueñen
Que todos griten
Lo que lo que nos duele.
Que nadie escupa sangre
Que nadie en sus ojos
De angustia llanto
Derrame
Que nadie jamás
Hacia el Cadalso
Sus pasos arrastre.
Que todo sea claro;
Parto y verdad
Que nacer sea bueno
Morir traiga paz,
Paz y consuelo.
Que al niño, su
Carretel le siga el paso
No la muerte;
En la esquina le sorprenda.
Que a la madre
Su falda prenda,
Esa pequeñita mano.
No la lágrima seque,
Por desesperada pérdida.
Que al hombre;
El amor a su mujer
Sea la regla.
No enterrarla en fosa;
De tierra sin
una misera moneda
para la ofrenda.
Que la tierra florezca
frutos flores y
Horas buenas.
No minas, barbarie y quemas.
Que tú yo y nosotros
Y los otros y los vuestros y ellos.
Todos los de nunca los de siempre
y los nuevos. A la vida
Le den la bienvenida
Ahora mañana y luego.
Después cuando ya no
estés aún puedan decir;
Siempre fue...
Siempre estuvo...
Siempre él.
Martha Patricia B.
Un día cualquiera
Un día después.