Fija la mirada y no hace nada.
Sus ideas suben al cielo
y a sus pies crece el miedo.
Los higos caen y mueren,
ella calla, no hace nada.
Arde un fuego por las otras,
las que no tienen higos.
¿Es suyo el miedo o un enredo
de ramas heredadas?
Suena la llamada
y ella, helada,
ante una vida plana.