Cádiz, sirena nívea entre las olas,
de espuma y sol naciste junto al viento;
tu risa es carnaval y es sentimiento,
y tu canto aguamar de caracolas.
En tus plazas encienden las farolas
y alzan coplas hacia el firmamento,
y el mar, tu fiel amante y fundamento,
te abraza con la bruma entre aureolas.
Tu Catedral levanta su quejío,
copla de piedra, y toque de campana,
que vierte sobre el mar su poderío.
Tus cantos son susurros de cigarras
al cantar seguiriyas de gitana
Camarón, entre palmas y guitarras.