Ian Blem

Mis prejuicios

Claro, estaban mis prejuicios.

No quería quedarme en: es así.

Por eso la conocí.

Ahora sé que no estuve tan equivocado 

pero ya no es sólo una opinión,

es algo comprobado.

Mira, yo sé que no es bueno

atacar a nadie, nunca;

respeto guarda respeto,

gustos son gustos, también;

oh, vida, das golpes tan duros...

todo pasa, mas: ¡qué duro es verlo tan claro!