Claro, estaban mis prejuicios.
No quería quedarme en: es así.
Por eso la conocí.
Ahora sé que no estuve tan equivocado
pero ya no es sólo una opinión,
es algo comprobado.
Mira, yo sé que no es bueno
atacar a nadie, nunca;
respeto guarda respeto,
gustos son gustos, también;
oh, vida, das golpes tan duros...
todo pasa, mas: ¡qué duro es verlo tan claro!