yito

Mi madre. .

 

Ella ronda en el jardín

acariciando las rosas,

contemplando mariposas,

sonriendo al atardecer

y al igual que en el ayer

le recita algunas glosas.

.

Como Jesús, tras la muerte,

ella volvió a renacer

para mostrarme del ser

que dio origen al amor

de la vida el resplandor

después de su fenecer.