Soy esa chica que siempre has deseado,
perfectamente buena a los ojos de todos.
Pero mala, como puede ser alguien
en una habitación a solas con su hombre.
Que no te engañe la delicadeza de mis modales,
cariño mío. Es cierto, soy una chica tímida y de
pocas palabras. Igual puedo ser esa golosa y
perversa que no se sacia de poseerte.
Mi corazón es limpio y puro, casi virginal.
Mi cabecita está llena de innombrables
fantasías, todas soñadas para cumplirlas contigo.
Vale DGlez.