Tal vez la ausencia se viva imperceptible en el tacto o en el acto que demuestra una sonrisa. Todo lo que el amor no pudo mostrar a la persona correcta, termina siendo libre o quizás no debía ser exclusivo. Lo que vemos no es la distancia, ni el silencio, sino la discrepancia entre el éxito y las malas decisiones. Tenemos tanto por alcanzar, tanto por escalar, que lo grande que nos quita la concentración de ganar se vuelve lo más pequeño que debíamos dejar.