Freddy Kalvo

Compañero, compañero

Compañero, compañero,

cómo puedo despedirte

si en esencia, yo no puedo,

asumir que tú te fuiste.

 

La noticia no la creo

para mí que tú aún vives

no concibo que hayas muerto

aunque en versos lo confirme.

 

Sorpresivamente supe

que tus alas ya volaron

con el viento de este octubre

 

y tu vida se ha llevado.

Y hoy el vuelo te conduce,

al eterno y fiel descanso.