Hay
que ser sensible
para comprender a la flor.
Los girasoles tienen su modo
de alinearse, para girar
buscando el sol
y las dalias se miran entre ellas,
como si nunca fueran a morir.
El mundo necesita gente así;
que quiera comprender a la flor,
antes de ponerla
en el jarrón.
L.G.