Joan Vivancos

El recuerdo

Es eco persistente 

y que no acaba,

que martillea el yunque 

con su acero,

es esa grande 

o pequeña historia

que resbala por paredes de memoria.

 

Es el recuerdo 

un peso sin balanza,

una piedra 

que se incrusta en el calzado,

un golpe de viento que desplaza

y frena, 

de golpe, 

al caminante.

 

Golpe a golpe,

tañen las campanas del recuerdo

llamando a la reunión con el pasado,

cubriendo de sonidos al silencio.

 

Como una hoja del libro 

que se arranca

y se guarda en el bolsillo,

dejando un resto,

un trozo de papel.

 

Un papel roto que se pega con celo.