Reptar define tu esencia
creciendo con desmesura,
subes con mera inocencia,
todos dicen: ¡hermosura!
Con raíces diminutas
llenas este reducto ausente
formas figuras impolutas
como las ochavas de frente.
Te ciernes sin flor, ni aroma,
un manto con tu espesura,
verde tus hojas asoma,
sellando cual cerradura.
Donde niñez festejaba
quedó hollín, transmuta ausencia.
Casa vacía, presencia,
fríos brazos que olvidaba.
Como testigo en la mesa
quedó la rosa dormida,
cautiva, silente y presa,
en la copa, ya sin vida.
No es desprecio ni desamor,
es no ser correspondido;
así como murió esa flor
ha sellado un cruel olvido.
La casa asfixia de estío
su luz niega a la ventana;
oscuro, el cuarto está frío,
hiedra invades eres villana.