Tristeza eterna.
Tristeza que siento
porque estoy lejos
muy lejos de mi ciudad.
Tristeza que tengo
en mi alma marchita
por haber perdido
a alguien que quiero.
Tristeza que sale
de mis hermosos ojos,
que son las lágrimas
que se apoderan de mi corazón.
Tristeza que no se puede parar.
Tristeza que mata mi voluntad.
Tristeza que siento ahora mismo
es como un virus o como un puñal
que me arrastra a un mundo
de total oscuridad.