¡ Ay nana jay !, deposité mis restos
en el Camposanto de Carrizal,
para compartir el pan y la sal
con mis ancestros, por siempre estoy presto.
Retorno a mi nido celestial
donde El Eterno es eternidad,
El espiritu es una hermandad
que alumbra El Paraiso Universal.
El verso intuye esta gran verdad.
\" Nacer de la carne, para morir
y, al morir, el destino es vivir \",
en la dimension de la Trinidad,
donde el metaverso es toda beldad
y Manuela es, la octagenaria diva ,
bondadosa abuela volitiva,
por siempre serás amada y amado;
sin distingo,a nadie le has negado.
¡ AY NANA JAY !.SOY LA VELA VOTIVA.