Déjame escribir las notas
en tu hermoso pentagrama;
déjame que, con la solfa,
te construya una sonata...
Y después con la pianola,
cada nota irá hasta el alma
con el son que te enamora,
con el verso y la palabra.
Y si presto doy lectura
a la solfa que esté escrita
tocaré cual fresca lluvia
cada parte de tu vida
y borrando las angustias
sentirás que amor respiras.
**
Te haré arreglos musicales
con mis finos instrumentos
y después voy a cantarte
con mi solfa cada verso.
Sentirás cada detalle
porque nacen de mi pecho
los acordes con cantares
a tus dos ojos morenos.
Y al mirar la partitura
con sus símbolos escritos
miraré cuál es la ruta
que me lleve a tus respiros
y al sentir tu luz de luna
te daré un ramo de lirios...