Oscar Valero

El camino de la esperanza.

 

Todo comienza con un simple paso,
con el que logramos asombrar
en nuestros primeros meses de vida.

Y de ahí en adelante
no paramos de caminar
y buscamos no caer,
sin saber cuánto puede doler.

Caminamos día a día,
mes a mes
y año a año,
sin saber cuántos pasos
en nuestras vidas llegaremos a dar.

Caminar se vuelve una cuestión de andar,
a veces sin saber adónde llegar
ni si alguien nos sabe esperar.

Caminamos por distintas sendas
y muchos caminos solemos explorar,
buscando siempre un objetivo
al que queremos llegar.

El camino, en ocasiones, se hace duro,
pero no por ello dejamos de caminar.
Continuamos con nuestras ilusiones
y esperamos a algún lugar llegar.

No paramos porque sabemos
que lo difícil no es caer,
sino encontrar la fuerza
para volvernos a levantar.